La carta abiertaMoitaco · Edo. Bolívar
Quién es El Moitaqueño

Un hombre, un pueblo y el derecho a responder.

Toda la vida fui un hombre reservado. Hoy decido alzar la voz, con respeto y firmeza, para defender mi honor.


Este periódico lleva el nombre del lugar donde empieza mi historia. Moitaco es un pueblo a orillas del Orinoco, en el Estado Bolívar: tierra de gente trabajadora, de río ancho y de palabra que vale. De allí soy. Por eso firmo, sin rodeos, como El Moitaqueño.

A quien nace en un pueblo así se le enseña temprano que el nombre se cuida. Que la reputación no se hereda terminada: se construye, día por día, con el trabajo y con la conducta. Una vida entera de esfuerzo no se rinde ante un rumor.

Por qué existe esta tribuna

En los últimos tiempos mi nombre ha sido arrastrado por señalamientos difundidos sin pruebas, sin documentos y sin la cortesía elemental del derecho a réplica. Se confundió la opinión con el hecho; se convirtió una sospecha en condena pública. Eso no fortalece a la prensa libre: la debilita.

No pido silencio para nadie. La libertad de expresión merece ser defendida, y también ejercida con responsabilidad. Lo que reclamo es simple y antiguo: que quien acusa, presente sus pruebas; y que a quien se acusa, se le permita responder. Esta página es mi respuesta.

“La verdad no le teme al escrutinio.”

Lo que defiendo

Defiendo mi honor y el de mi familia. Defiendo, también, el renacer de la aviación venezolana y de quienes la hacen posible con seriedad y entrega. Lo hago a la luz del día, con mi nombre completo, desde el pueblo que me vio nacer.

Aquí publicaré cada edición: las citas, los comunicados y las respuestas, en el lenguaje sobrio de un periódico que se respeta. Sin estridencias. Con hechos.

Simeón García
El Moitaqueño · Moitaco, Estado Bolívar